masajeo mis tobillos:
Este es un espacio donde espero compartir e intercambiar algo de mi produccion artistica, profesional y personal. Bienvenidos.
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lunes, 24 de diciembre de 2012
Cambio
masajeo mis tobillos:
sábado, 3 de noviembre de 2012
En estos tiempos, hacemos poesia con largas hileras
de sustantivos y verbos. Es la lista de lo que necesitamos: solidaridad, uniòn, fe, hacer,contener, consolarnos.
A veces, algun calificativo trucho se nos filtra, escueto,
a pesar de nuestros esfuerzos por evitar
las palabras del milenio, que son objetos contundentes:
No proponen ni dan respuestas, no riman:
solamente miden y ponen precio.
mercado financiero,
Góndola de supermercado,
24 x 24,
marketing, descuento, combo,
week end, oferta, champán.
Dia y noche, enteros,
para comprar,
hacer la guerra
tener sexo compulsivo.
Exaltar, seducir,
empalagar,ahora, son misión de publicistas, no de poetas,
porque
ellos nos usurparon los adjetivos,
y desde entonces, poca cosa queda por hacer ,
además de intentarnos crayón rojo,
flecha, índice, tilde, señal,
grito que
lucha por apagar el pregón altisonante que explota en las vidrieras
y las gargantas de los vendedores:
- "!Pasen y vean!
- !No empujen!
- !Hay suficiente mierda para todos!"
miércoles, 3 de octubre de 2012
Mácula eres
jueves, 20 de septiembre de 2012
Uroboro
jueves, 26 de abril de 2012
Confesión
Yo no creo en un Dios Omnipotente y Sabio. Más bien en uno frágil y bastante loco. Como además mi Dios es argentino, también es flor de gil. Olvida a quienes lo aman y favorece a unos pocos que no quieren a nadie. La mayor parte del tiempo se lo pasa ensimismado, como quien intenta resolver temas complejos a un alto costo. En esos momentos cuesta mucho llamar su atención: uno se puede quedar afónico de tanto rezar y con los nudillos en carne viva de tanto golpear a su puerta. Entonces, a veces, hace el milagro tan implorado, pero como nunca firma nada -¡El sabrá por qué! – cuesta mucho reconocer Sus Obras. Mi Dios no lo consideró demasiado para crear el mundo. Fue rápido: en una semana, estaba todo listo. ¡Pero qué digo! ¿Una semana? ¡Ni siquiera llegó! El último día se sintió agotado y se durmió hasta el día siguiente, que era Sábado, o tal vez Domingo. Considerando la enormidad de la creación, aunque divino, fue un verdadero acting, o sea, algo que se hace sin consultarlo con el psicólogo. ¡Y así salió! Al otro día, fue el primer Lunes del tiempo. Se despertó y contempló lo que había hecho. Sorprendido, dudaba entre salvar su creación o terminar con todo de una vez. Pensó en dar marcha atrás, pero no pudo. Al mundo le falta el botón de retroceso, así que no hay más remedio que seguir adelante y ver que pasa, como en un video trucho. Entonces, Dios, que no se cree perfecto, como ya dije, tuvo otra de sus maravillosas ideas y creó al Diablo, a ver si lo ayudaba a terminar con tanto lío. Pero resultó, a imagen y semejanza divinas, otro infeliz, con la diferencia de que es bastante más insistente, y no deja de tratar. Aunque de momento, tampoco lo va consiguiendo. Eso sí, se mete en cualquier lado sin saber para qué y haciéndole la vida imposible a cualquiera. Aparentemente, la única opción que le quedaba, era desaparecer del mapa, y mi Dios así lo hizo. ¡Es imposible encontrarlo en ningún lado! Nosotros, que estamos en el medio, como hijo de divorciados, lo buscamos, pero sin suerte. No quiere ser hallado. No quiere rendir cuentas. Si lo tiene, no contesta el celular. Solamente espera fieles admiradores agradecidos para convencerse de que este sitio no es tan malo. Mi Dios, como se ve, es un Dios torturado por el remordimiento. Eso es lo único que se me ocurre para sostener la fe. Creo en ese pobre tipo que no sabe como arreglar sus macanas. Que con gusto, cada noche, después de contemplar un día entero lleno de atrocidades, se entretiene imaginando un Apocalípsis como solución final pero, cuando a la mañana se despierta y siente el perfume de las flores, el olor de los amantes, y el gorjeo de las madres llevando a los pibes a la escuela, se lo piensa mejor y prueba un día más. Ada Fanelli.
martes, 9 de agosto de 2011
Imperdible
Este es el link para ver en You Tube la pelicula "El planeta libre", de visión obligatoria. Muy divertida, además. Es la que comenté en en la nota sobre medicalizacion en este mismo blog y que Ramón queria ver. Que la disfruten. Ada
domingo, 31 de julio de 2011
Dios nos hace y nosotros nos juntamos
Cuando las elecciones se acercan y los candidatos se definen, cada uno hace su pre-elección personal y después empieza a charlar con los amigos. Entonces queda claro el ganador, porque todos pensamos votar al mismo. A veces nos hace dudar un taxista, o ese vecino que no soportamos, pero no le damos demasiada importancia, porque tampoco vamos a ganar por el cien por ciento de los votos.Poco a poco, se fortalecen nuestras esperanzas. No sólo porque nuestro candidato es mejor, sino por las declaraciones espantosas y las actitudes aún peores del "otro", de ese al que no votaríamos ni por todo el oro del mundo, ese, al que no le daríamos un voto ni aunque nos amenazaran con cortarnos la mano.
Un poco después, aparecen los resultados estimados por las encuestas y deducimos, lógicamente, que están amañadas en contra nuestra. ¿Quién, en su sano juicio, podría apoyar a alguien así? Mucho más cuando nuestros amigos y conocidos, por supuesto, ratifican su intención. Cuando lo charlamos, estamos convencidos del triunfo. Ninguno de nuestro entorno piensa votar. Podemos dormir tranquilos.
El tiempo pasa, la campaña termina y las elecciones llegan. Y entonces, en contra de todos nuestros optimistas pronósticos, perdemos. Y no por unos votos, perdemos por un alto porcentaje. Y aún después, en segunda vuelta, cuando pensamos que nos faltó contar a los amigos de los amigos que ahora sí nos apoyarán sin ningún lugar a dudas, se ratifica que, efectivamente ¡Perdimos!
Y en la derrota, nos lamentamos, pero no lo admitimos y llamamos reflexión al lamento. Tal vez, porque no creímos en las encuestas, o elegimos mal el candidato, o..cualquier otra cosa que sirva para enjugar nuestras lágrimas. Sin embargo, en algún momento, la verdadera reflexión llegará. Entonces, tal vez nos demos cuenta de que no ganamos porque aún no alcanza. No alcanzó nuestra tarea para explicar, mostrar, decir. Muchos no nos escucharon o no quisieron escucharnos, es cierto, pero también es cierto que para ganar no alcanza con los amigos. !Necesitamos de los otros!! Por eso, hay que preguntar y escuchar y entonces vamos a entender. Y cuando sepamos, vamos a poder explicar por qué debemos estar juntos para construir el país que queremos, justo, solidario, equitativo.
O sea, un país para todos. Ese país que nosotros y nuestros amigos ya construimos en nuestros sueños, aunque no supimos hacernos entender por los demás.

